lunes, 14 de marzo de 2011

Analisis de Acuerdos Internacionales Colombia

Según el Centro de Comercio Internacional UNCTAD/OMC, existen el mundo globalizado en que vivimos, más de 50.000 tratados y acuerdos internacionales, de los cuales 600 cubren aspectos del comercio multilateral. Todos y cada uno de estos acuerdos suscritos entre las naciones tienen objetivos específicos en lo concerniente al comercio, y los países se esfuerzan al máximo para llevar adelante negociaciones que les reporten los mayores beneficios de acceso, al mismo tiempo que defienden sus sectores productivos más sensibles, y diseñan políticas que les permita ser más competitivos, o en su defecto, los lleve a una reconversión planificada, no traumática.
Estadísticamente ha podido ser comprobado que los países lideres de exportación son aquellos que han implementado la mayor cantidad de acuerdos importantes en materia de comercio, brindando así un marco jurídico sólida para esta actividad. En consecuencia, son respetuosos de su aplicación y aceptan, en caso de controversia, los dictámenes de los Tribunales de Arbitraje correspondientes. Las negociaciones de uno u otro Tratado Comercial nunca suelen ser iguales, ya que los actores son diferentes, la complementariedad económica  entre los países variará, etc., pero habrá algo que es indispensable, y es el saber negociar y respetar tales Acuerdos, tanto durante las negociaciones como durante la vigencia de los mismos. Está dicho, además, que el comercio internacional, un país no obtendrá  lo que crea merecer, sino lo que pueda ganar en las mesas de negociación.
La integración comercial es un impredecible proceso que se construye lentamente, pudiendo demorar décadas, o pocos años, dependiendo de la voluntad política de los actores, aunque un buen clima de crecimiento económico suele acelerar estos procesos debido al optimismo que suele reinar. Procesos de integración como la Unión Europea van profundizando sistemáticamente sus alcances, y otros, como la Comunidad Andina o el MERCOSUR, avanzan y retroceden continuamente, llegando a estancarse en un clima de indefiniciones, incumplimientos y amenazas de abandono.
Colombia siempre se ha caracterizado por su disposición integracionista, al haber firmado la mayoría de los Convenios internacionales, tanto de índole comercial, como de otro orden. La integración ofrece oportunidades para el crecimiento, pues permite mayor estabilidad en los intercambios comerciales, incentivando la especialización de la producción nacional para exportar a estos mercados, generando mayores fuentes de empleo a través del aumento de las exportaciones.
Sin embargo, un Acuerdo Comercial por si solo no significa mucho, si es que no se acompaña la apertura con adecuadas políticas publicas para se aprovechamiento. Ningún Tratado sustituirá a una Estrategia de Desarrollo, pero bien podría ser el baluarte de la misma., si es que el Estado no acompaña la apertura comercial de orden ofensivo (conquista de mercados) y defensivo (salvaguardia del mercado interno).
La historia muestra que la apertura Colombiana no se ha visto recompensada adecuadamente, siendo variados los responsables de ello, desde los países desarrollados que no permiten que nuestros productos agrícolas lleguen a sus mercados a competir sin subsidios, hasta los gobiernos nacionales que han librado a su suerte a los productores nacionales, sin brindarles las mínimas condiciones para incrementar sus rendimientos y así bajar costos. Mas bien, a la inversa, mientras en los países ricos se entrega dinero a los productores, en Colombia los productores tienen que sufragar los costes de un Estado ineficiente.
Un aspecto importante en relación al Estado, es su responsabilidad de cumplir con los Acuerdos Comerciales suscritos por el país y precautelar los mercados preferenciales, haciendo prevalecer los derechos estipulados, exigiendo su cumplimiento sin dilación, para lo que la institucionalidad debe ser respetada.; cuenta con sus preferencias arancelarias para acceder con miles de productos a mercados externos abiertos; sin embargo, algo está fallando porque a diferencias de otros países, su aprovechamiento no ha sido esperado. Por tanto, el Gobierno debe priorizar acciones para incrementar las exportaciones, vigilando constantemente los Acuerdos firmados, defendiendo los mercados ganados, y promocionando la producción nacional allí donde haya posibilidades para hacer negocios. Las exportaciones son fuente generadora de empleo, bienestar y nos deberían acercar al inclaudicable objetivo de disminuir la pobreza en el país, dignificando el trabajo y vendiendo al mundo productos hechos por manos Colombianas.